Video bajo demanda y la competencia tradicional

El día de ayer lanzaban la siguiente pregunta en twitter:

 

 

 

 

 

 

Y aunque di un poco de retroalimentación al respecto, me quedé con ganas de ahondar un poco más en este tema que los americanos denominan como “cord cutter”, que son aquellas personas que dejan de ser suscriptores de un medio tradicional de TV, llámese televisión satelital, o alguna cablera, y pasar por completo al esquema de contenidos por Internet que generalmente son bajo demanda.

El panorama en México ha cambiado considerablemente en los últimos meses, desde el ingreso de Netflix al mercado mexicano, varias empresas han incursionado en este medio, aunque casi ninguna con el concepto de Netflix o por lo menos no con una plataforma y contenido tan solidos como este, por ejemplo (Klic de Cinepolis, ClaroVideo de Grupo Carso, por mencionar algunos).

Hace un par de meses comencé a utilizar el servicio de Veo, que es la propuesta de Televisa (SKY, Cablemas, Cablevisión), de una especie de servicio híbrido, que te permite por un lado un servicio de suscripción “ala” Netflix, y/o un servicio complementario a tu servicio de Cable/Satélite que te permite ver “ciertos canales” en vivo, pero desde tus dispositivos conectados a Internet “Smartphone y tabletas”, y aunque este último concepto es interesante a manera de complemento, creo que el futuro va encaminado a una televisión más selectiva y no de más opciones.

En esto último me refiero a que cada vez existen más opciones de entretenimiento de las que podemos consumir, (por lo menos para alguien que trabaja, tiene hobbies y familia). Esto significa que tener 400 canales y terminar viendo solamente uno o dos y solo algunas horas al día, lleva implícitamente un costo muy elevado.

Sin embargo, el servicio a la carta de los servicios bajo demanda hacen que tengamos a la mano el contenido que realmente deseamos consumir y a un precio más económico o si no, por lo menos con un contenido mucho más alineado a nuestros gustos.

 Por ejemplo, en mi caso particular, utilizo los siguientes servicios de pago:

Netflix: Es el principal medio de consumo de entretenimiento de la familia.

Veo Suscripción: Me permite ver ciertas series en español que me interesan y que no están disponibles en Netflix

Crunchyroll: Me da una cartera muy extensa de títulos de Anime que me gusta seguir.

Probablemente la suma de los tres servicios equivale a un servicio básico o medio de una cablera, sin embargo obtengo muchísimos más beneficios con este modelo:

·         Contenido que me interesa específicamente.

·         Habilidad de verlo a la hora que yo tenga disponibilidad.

·         Movilidad de ver el contenido dentro o fuera de mi casa (viajes, etc...)

·         A un precio menor o similar que la TV tradicional.

Uno de los rubros (por lo menos en México), que todavía no se encuentra de manera tan disponible en este esquema son los deportes y que para un aficionado hacen que este esquema no sea una opción de cambio; sin embargo estoy seguro que eventualmente el contenido va a empezar a hacerse disponible, sobre todo por portales que ilegalmente publican eventos deportivos y que las marcas están dejando de monetizar.

Sin embargo, en plazas como EUA, empresas como la WWE se dieron cuenta que el futuro está en línea y ya ofrecen todo su catálogo por medio de una suscripción que da acceso a absolutamente todas sus transmisiones, incluyendo sus evento de PPV (pay per view). Para alguien que sea fanático de la lucha, la suscripción a este contenido es por mucho una mejor opción que los medios tradicionales.

Definitivamente nos seguimos moviendo en la dirección correcta en cuanto a la ubiquidad de los contenidos, y los creadores de estos contenidos también lo están entendiendo. Solamente esperemos que la neutralidad en la red y que los topes en la cantidad de datos por parte de los ISP que hemos visto se empiezan a aplicar en otros países, no sean un detrimento para esta revolución.

Larga vida al cord cutting.